Lo que dejó el paro general: fuerte acatamiento y reclamo popular

La suspensión del transporte le dio contundencia a la medida de fuerza. En Rosario y alrededores, no hubo actividad en escuelas públicas y en la mayoría de las escuelas privadas; tampoco en bancos y en la administración pública. En las calles ganó terreno la protesta popular en el marco de lo que fue el quinto paro general y nacional contra el gobierno de Cambiemos.

La mayoría de los comercios estaban cerrados, sobre todo los grandes. Solo hacia los barrios se veían más comercios abiertos, pequeños locales y granjitas. El paseo comercial de avenida Pellegrini estaba casi totalmente parado.

Los centros de salud mantuvieron guardias mínimas para casos de urgencia como las estaciones de servicio. Tampoco hubo actividad en peajes, puertos, transporte urbano ni traslados de camiones. De la mima manera el sector industrial (metalúrgicos, automotriz, químicos), los porteros de edificio y los gastronómicos.

Hacia la noche, poco a poco la actividad se fue reactivando con la apertura de bares, comercios de alimentos y las estaciones de servicio, aunque sin transporte, ya que la normalización del servicio estaba previsto para la hora cero de este jueves.

Mientras que el gobierno nacional descalificó por político al paro, para la CGT, quedó demostrado que una amplia mayoría de la sociedad reclama un cambio de rumbo económico. El paro general lanzado por la Confederación General del Trabajo (CGT) y las dos Centrales de Trabajadores de Argentina (CTA) se sintió con fuerza en las principales ciudades del país. Desde la CGT evaluaron como contundente la adhesión al paro y advirtieron que es posible que haya nuevas medidas de fuerza. También el líder camionero Hugo Moyano fue muy crítico con el presidente Mauricio Macri y amenazó con más paros.