Ferocidades y esperanzas (II Parte)

Por Carlos Del Frade

Los cuerpos de las mujeres y los pibes parecen ser la geografía exacta en la que se verifica la ferocidad del sistema.

La historia en la carne viva de las mujeres y los pibes es consecuencia de una violencia inoculada para que explote con las personas cercanas y nunca contra los titiriteros del mecanismo que multiplica la exclusión.

Repasar estos hechos que suelen aparecer como dispersos nos mete en la dialéctica permanente de las ferocidades y la siempre inverosímil pero real existencia de la esperanza.

Por eso esta segunda parte.

La pelota manchada

El árbitro Martín Bustos, quien ya estuvo implicado en casos de abusos en las inferiores de Independiente de Avellaneda, fue detenido el viernes 7 de junio de 2019 en la ciudad de Rosario porque quiso abusar de un chico que juega en las categorías menores de Ñuls.

Se hacía pasar por un masajista deportivo a pesar de que estuvo procesado y en prisión preventiva por abuso sexual ultrajante y corrupción de menores con agravantes en la causa de la pensión del rojo.

-En esto la justicia tiene que entender que la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes no requiere de ningún tipo de consentimiento. Las imágenes con contenido sexual explícito de personas menores de 18 años representan no sólo un delito autónomo, sino que también hacen al negocio de la pornografía sexual infantil donde, por la modalidad de grooming, las víctimas con captadas – sostuvo Hernán Navarro, referente de la ONG “Grooming Argentina”.

(Diario “La Capital”, sábado 8 de junio de 2019).

Un pibe de doce años fue vendido.

El mercado, en este caso, es el fútbol.

Franco Domínguez, categoría 2007, fue retirado de la pensión de Rosario Central por su madre a principios de mayo de 2019 y no supieron más de él. Ni siquiera en la escuela a la que concurría en Granadero Baigorria, a minutos de la ex ciudad industrial.

El pibe es volante ofensivo y se cuenta que fue vendido al poderoso Boca Juniors

Negocios del fútbol.

Los pibes apenas cuentan como mercadería.

La esclavitud, dicen, fue eliminada en la mítica asamblea constituyente de 1813.

No es verdad.

(Diario “La Capital”, sábado 8 de junio de 2019).

Un cachito de estado

El programa provincial “Nueva Oportunidad” incluye en junio de 2019 a 13.500 jóvenes en la provincia de Santa Fe.

Es una señal.

Sus voceros dicen que pueden elaborar opciones laborales, pedagógicas y de crecimiento personal.

El problema es la dimensión, el alcance de la medida.

Pero no deja de aparecer como una forma de inclusión que lejos está de la repetida estrategia que solamente garantiza el negocio de los que venden las llamadas tecnologías de seguridad y que suelen resumirse en armar rambos de cercanías y que, luego de un tiempo, no detienen la violencia y su principal víctima, la pibada en las grandes barriadas de la provincia.

(Diario “La Capital”, martes 11 de junio de 2019).

“…todavía el trabajo infantil y adolescente muestra algunas particularidades preocupantes. Por un lado, las tasas se duplican a nivel rural. La categoría que menos se ha reducido y que en la actualidad es la más elevada, es el trabajo doméstico intenso, principalmente de niñas y adolescentes que se hacen cargo del cuidado de sus hermanos y hermanas menores y de adultos mayores. El trabajo infantil genera además efectos negativos en la asistencia escolar, particularmente en los niños y adolescentes varones que realizan actividades al interior del hogar. A modo de ejemplo, en el ámbito rural, la niñas que no trabajan tienen una tasa de asistencia al sistema educativo del 89 por ciento, mientras que entre aquellas que trabajan en sus hogares sólo llega al 68 por ciento…”, escribió Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF, miércoles 12 de junio de 2019.

“Allí donde el Estado está ausente, muchos niños y adolescentes trabajan apilando ladrillos o pisando barro…Distinta es la situación de muchos dueños de ladrillerías que explotan a niños y adolescentes, por las necesidades económicas que estos traen. El patrón conoce las leyes, sabe que las está infringiendo, porque ante la presencia de una inspección del sindicato, los hace esconder. Pero a la vista quedan las condiciones deplorables en las que trabajan y el maltrato que padecen”, dice Ramón Romero, delegado normalizador de la Unión Obrera Ladrillera de la República Argentina de Santa Fe.

Agrega que “esta situación de vulneración de derechos a los niños, niñas y adolescentes se vio agravada en el último tiempo por la profundización del modelo neoliberal.

“Reconquista, Avellaneda, Monte Vera, Recreo y Esperanza, son algunas de las localidades donde se encontró trabajo infantil. Ante estas situaciones, la intervención del Ministerio de Trabajo fue fundamental para darle respuestas a las familias afectadas. En conjunto con el Ministerio de Educación, se gestionaron becas escolares y se compraron útiles para que los niños y adolescentes pudieran volver a las aulas. La última situación que detectamos fue el año pasado en la localidad de Esperanza y actualmente estamos a la espera del juicio donde el Ministerio de Trabajo es querellante. Sin embargo, hace algunas semanas, se logró la primera condena a un patrón por explotación infantil en nuestra provincia, le dieron tres años de prisión en suspenso. Si bien sabemos que lo negociará con alguna probation, es un gran paso para la erradicación de trabajo infantil”.

“El patrón conoce las leyes, sabe que las está infringiendo, porque ante la presencia de una inspección del sindicato, los hace esconder. Por último, dejamos expuestas algunas propuestas por parte del Sindicato de Ladrilleros, para la erradicación del trabajo infantil: creación de parques ladrilleros donde puedan trabajar los emprendedores de la economía popular; nuevos centros de cuidado infantil, porque sabemos que la experiencia en nuestra provincia es una realidad pero necesitamos más y en más localidades para todos aquellos padres y madres que trabajen muchas horas fuera de su casa; inspecciones articuladas entre el Ministerio de Trabajo, el de Salud y Educación para que, ante la presencia de trabajo infantil se puedan realizar controles médicos inmediatos y automáticamente el Ministerio de Educación sepa por qué ese niño, niña o adolescente no está yendo a la escuela.

Sabemos que queda mucho por trabajar y recorrer en nuestra provincia, pero estamos dispuestos a seguir adelante con nuestro lema “los únicos privilegiados son los niños”. No al trabajo infantil”, terminaba diciendo el dirigente.

(Diario “La Capital”, sábado 15 de junio de 2019).

Goleadora

La delantera de Estados Unidos, Alexandra Patricia Morgan, más conocida como Alex Morgan, convirtió el martes 11 de junio 5 de los 13 goles que su equipo le hizo a Filipinas, en el Mundial de Francia de fútbol femenino.

La actual jugadora del Orlando Pride y una de las mejores jugadoras del mundo se transformó en la segunda futbolista en anotar cinco goles en un partido (la última había sido Michelle Akers, ante China Taipei, hace 27 años) y la cifra total superó el 11 a 0 que Alemania le había convertido a la Argentina en 2017.

Pero Morgan, de 29 años, no es una goleadora cualquiera: pertenece a un país donde el fútbol femenino llena más estadios que el masculino y es potencia internacional.

La zurda de oro, con 10 millones de seguidores en las redes sociales, sorprendió a propios y extraños al consolar a las rivales, a quienes consideró que habían llegado al torneo tras mucho esfuerzo. Y si eso no fuera ya valioso en los actuales escenarios deportivos hay que recordar lo que la californiana hizo el 8 de marzo pasado, en el Día Internacional de la Mujer. Encabezó una demanda realizada junto a sus compañeras de la selección nacional, contra la federación de fútbol de Estados Unidos por discriminación salarial y desigualdad de equipamiento e infraestructura. Además publicó en Twitter:

Mujeres de todo el mundo, apóyense y luchen las unas por las otras.

(Diario “La Capital”, miércoles 12 de junio de 2019).

La imaginación

Valeria Zaffaroni es la docente a cargo de “Los dibu perdidos”, la propuesta que obtuvo el segundo premio del Vivalectura en la categoría Estrategias de promoción de la lectura en entornos digitales. “Los dibu perdidos” apunta a fomentar buenas prácticas de lectura y escritura en alumnos de primer ciclo con situaciones de sobreedad. La propuesta utiliza las historias de los dibujitos animados para llegar luego a la producción de un libro propio y la animación digitalizada de sus personajes. El proyecto había obtenido una mención especial en el Vivalectura 2018.

En 2018, en una graciosa tormenta de ideas, los chicos y chicas del curso eligieron a los personajes y la trama del cuento, que incluía astronautas, emojis y estrellas perdidas en el espacio. La historia la transcribieron en un libro gigante que llevaron a la plaza del barrio para la Maratón de Lectura. Y recién después se pusieron manos a la obra con el dibujito animado: diseñaron a los protagonistas, al escenario donde transcurre la historia, grabaron voces de la narración, efectos especiales y una divertida cortina musical de jazz de fondo. En este trabajo participaron también los profes Natividad (Tecnología), Joana (Plástica) y Matías (Música). El cuento del año pasado se llamó “Las estrellas y los emojis se perdieron” y el de 2017 fue “La calabaza y sus amigos”. Al final, cada alumno y alumna hizo su propia versión del cuento escrito (con textos y dibujos), para regalárselo a fin de año a sus familias.

Para Valeria Zaffaroni, detrás del proyecto subyace la intención de dar espacio a la palabra de los chicos, de acompañarlos en la lectura y habilitar lo que llama “el derecho a la imaginación”. Y explica: “Si no brindamos herramientas para la imaginación no hay forma de desarrollarse. Aunque hay momentos que ellos no están incentivados para leer y nos cuesta bastante remarla”.

Mónica Samburgo es desde principios de año la directora de la escuela. “Haber llegado y encontrarme con este proyecto con el que sacaron el segundo premio es maravilloso. Sobre todo en esta comunidad, que el año pasado estuvo muy convulsionada por lo social, que sigue así y con nuestros chicos en el medio”, cuenta. La escuela Soldado de Malvinas está ubicada en la esquina de Lamadrid y Alice, y recibe alumnos de los barrios Esteban Echeverría y Mangrullo, entre otros. Parte de la escuela está hace casi dos años sin gas.

“Pese a todo, los docentes trabajan mucho en este tema de la imaginación y de buscar recursos para que ellos puedan armar estos cuentos”, agrega la directora.

(Diario “La Capital”, sábado 15 de junio de 2019).